MONÓLOGO DEL DÍA: EL AVIÓN DE LA REINA

La Casa Real últimamente está como Ramón García: de capa caída. Y sobre todo el servicio técnico de la Fuerza Aérea Española, porque se ve que los técnicos de esos aviones tienen menos cobertura que Orange.

Y es que resulta que el avión de la Reina ha sufrido una avería cuando volvía de Guatemala. Al parecer el avión paró en Santo Domingo a repostar… a repostar gasolina, no paró en Santo Domingo a repostar mojitos, que era el avión de la Reina no el del Rey… hablamos de Charlie Sheen: el Rey de los Mojitos, ojo. Que nadie se vaya a confundir.

Lo cierto es que una vez acabó la parada técnica, no pudo despegar porque el comandante detectó una avería en el sistema de frenado. La verdad es que es algo que no entiendo, porque si el avión ya estaba parado el sistema de frenado se ve que funciona porque ya está frenado el avión.

Lo cierto es que es la cuarta avería en cuatro meses que sufren los aviones de las Fuerzas Armadas y ya se está estudiando qué es lo que les puede pasar. Eso sí, las primeras investigaciones parece que dicen que igual los aviones los ha diseñado Calatrava.

Si quieres seguir riéndote de la Casa Real y sus problemas con los aviones, lee el post del avión del Príncipe.

Y no fue la única vez que le pasó, ji, ji.

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MONÓLOGO DEL DÍA: vola2

Hoy podemos darnos con un canto en los dientes al ver esta imagen:

la foto-8

Ya que el Príncipe Felipe, por fin, ha llegado a Honduras. Eso sí, ha llegado “a-Honduras penas” porque el avión del Príncipe Felipe que ya se averió el pasado 25 de noviembre como contamos en este blog, tuvo que hacer escala en Santo Domingo porque ser ve que está como el Rey: regular.

Por suerte el Airbus, que de tanto que tarda en llegar, ya lo llaman el “Autobús”,  ha aterrizado sin problemas aunque el Ministerio de Defensa ha enviado a Honduras otro avión del mismo modelo para el viaje de vuelta. Esperemos que con “del mismo modelo” no se refiera a que también está roto como el anterior.

De todas formas, Defensa y el Ejército del Aire abrirán una investigación para aclarar por qué el mismo avión ha sufrido dos averías en el sistema eléctrico. Pues está muy claro: porque la luz está por las nubes.

Lo gracioso de esto es que la aviación española ha hecho hoy pleno completo porque Rajoy tenía que viajar a Roma en un Airbus como el del Príncipe pero no han querido arriesgar y le han pedido un avión al Gobierno de Bélgica. La verdad es que Rajoy les había pedido un helicóptero pero los belgas han dicho que mejor no, por si se lo revienta.

Lee la primera parte de las averías del Avión Real. 

AVERIA2

Hoy nos ha sorprendido una noticia que es auténtica “Marca España“:

CATCH PRINCIPE

El Príncipe iba a inaugurar un foro empresarial en Sao Paulo y con él iban 50 empresarios españoles para, en el foro, ponerles en contacto a sus compañías con otras tantas brasileñas. Ojo, que hablamos de compañías brasileñas y poner en contacto… hablamos de empresas. Todo esto da igual porque se quedaron en tierra por una avería en el avión. Eso o que dejaron un rato jugar a Froilán por allí y ya el avión no fue capaz de superarlo.

Vamos, que íbamos a vender productos de España pero no hemos conseguido ni salir. Así que en Brasil se estarán echando unas carcajadas que todavía se escuchan desde aquí. Y eso es porque todos los empresarios se están riendo o porque han contratado a Carlos Baute que, con la bocaza que tiene, con una carcajada que eche ya se escucha desde el otro lado del océano.

Los hechos pasaron así: cuando fueron a subir al avión los técnicos detectaron la avería (un fallo en un sensor que provocaba un cortocircuito en el sistema de flaps (alerón) del ala izquierda), cuando vieron que los técnicos tardaban mucho en repararlo, pensaron en irse en otro avión, pero el otro preparado se ve que estaba en Getafe (y ellos estaban en Torrejón) y, además, estaba reparándose. Fueron a Getafe a por la pieza para quitarle a ese otro avión la pieza buena y ponérsela al otro y a las cuatro horas desistieron. Total, que la avería no se reparó en siete horas. A última hora pensaron en quitarle una pieza a la cadera del Rey y ponérsela al avión pero se ve que el avión no soportaría tanta tecnología y desistieron de ir a Brasil porque ya no llegaban por el cambio horario.

Conclusión, que el Príncipe, que va a ser el Jefe de todos los Ejércitos, no domina el del aire y se queda en tierra por una avería, que eso no lo hace ni Ryanair.

PESA2

Hoy vamos a hablar de Les Price, este chico que está tranquilamente en su sofá (el sofá no está tan tranquilo) bebiendo algo que no sé lo que es pero ya os digo que poleo-menta, té rojo o zumo de apio no parece.

les price

Pues bien, este chico el otro día tenía que viajar a Irlanda en avión desde… yo que sé, yo no le saqué el billete, porque si hubiese estado en el mostrador del aeropuerto, genial porque hablaría tres idiomas, pero además, le habría recomendado ir hasta allí haciendo jogging.

El caso es que la compañía de su vuelo (que no sabemos cuál es porque no lo quieren decir, pero tampoco hace falta porque ya sabemos que todo lo malo pasa en Ryanair) obliga a los pasajeros de más de 127 kilos a comprar dos billetes para que puedan sentarse cómodamente en un asiento doble sin aplastar al pasajero que va al lado y evitar que se sienta como el salchichón: embutido.

El muchacho de la foto dijo: casi que voy a comprar dos billetes por si las moscas, que lo mismo hoy estoy reteniendo líquidos y me paso un poco de los 127. Pues concretamente se pasa ciento di… ciento vein… ciento cin… bueno, no me hagáis sumar, pero la criatura pesa 234 kilazos. Que sus vecinos se pegan unos sustos cuando llega a casa… “¡cariño, un terremoto!”, “ah, no, es el gordete, que se ha agachado al suelo. Se le habrá caído alguna miga del bocadillo”. Ay, igual me estoy cebando con el pobre… bueno, más se ceba él y no le digo nada.

Como decía, compró dos billetes porque sin saber de física ya se ve que en un asiento no cabe, avisaron al resto de pasajeros de que sus maletas viajarían en otro avión por motivos de seguridad (esto es mentira, ¿eh? Es que a veces no sabemos si distinguís la realidad de lo inventado) y el chico empezó a caminar por el pasillo de embarque. TUM, TUUUM, TUUUUUUM. “¡No podemos volar, se acerca un tsunami!”, chilló el piloto. “Ay, calla, que es el gordito de los dos billetes”, corrigió enseguida.

Y cuando entró en el avión… los pasajeros escondieron sus sándwiches de bacon y Les Price empezó a buscar su asiento doble. Pero pronto descubrió que…

¡¡¡LE HABÍAN VENDIDO DOS ASIENTOS SEPARADOS!!!

rajoy

captura

Sí, Presidente, nosotros también hemos flipado. ¡¡¡POBRE LES PRICE!!! Tenía dos billetes de avión que eran como los ojos de Leticia Sabater: estaba cada uno en un sitio.

¿Qué se supone que tenía que hacer? ¿Partirse en dos? Bueno, como creemos (basados solamente en indicios) el avión era de Ryanair, eso ya vendría después. ¿¡Pero mientras?! ¿Cómo iba a volar? Luego el avión no pudo despegar porque los motores dijeron: “mira, no. Esto se paga a parte” y no pasó nada, pero Les Price, el hombre que espera con ilusión que adelanten los relojes porque así desayuna una hora antes, se sintió fatal  por lo sucedido y pensó que empezaría una dieta. Y ahora lo hace siempre… lo de pensarlo, digo, porque la dieta pa qué.

Desde aquí queremos mostrar todo nuestro apoyo, comprensión y cariño al gordo este. Mmmm… pero igual no lo estamos sabiendo transmitir.